La ruptura de la Alianza se produjo en 2000 cuando el Vicepresidente, Carlos “Chacho” Álvarez, líder y referente del FREPASO, renunció a su cargo, luego de un escándalo de corrupción que involucró a Senadores Nacionales justicialistas y a funcionarios del Gobierno Nacional. Este episodio fue un disparador que potenció la disconformidad de los ciudadanos con sus gobernantes. Un año después, a comienzos de diciembre de 2001, el ministro de economía, Domingo Cavallo, impuso el corralito: un paquete de medidas económicas que introdujeron restricciones en el retiro de los depósitos bancarios. Ante la delicada situación financiera, diferentes sectores de la sociedad comenzaron a manifestarse en contra del gobierno y se produjo una ola ascendente de protestas, que culminaron en las trágicas jornadas del 19 y 20 de diciembre; el Presidente, Fernando de la Rúa, declaró el estado de sitio y luego de una violenta represión en la que murieron 39 personas, tuvo que renunciar a su cargo.
Casi siete años después de estos acontecimientos, la estructura económica del país ha recuperado solidez y el debate nacional pasa por como debe distribuirse la riqueza generada en este nuevo período. Uno de los factores que da cuenta del crecimiento económico de Argentina, son las reservas de divisas acumuladas por el Banco Central, que promedian los 48.000 millones de dólares, y representan una marca histórica para el país. Sin embargo, pese a la favorable situación macroeconómica, existen dos posiciones antagónicas en el interior de la sociedad, que se desataron a raíz del conflicto que produjo el aumento de las retenciones a las exportaciones de soja, que determinó el gobierno de la presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, a los productores agropecuarios. Por un lado, se alinearon quienes no coinciden con la política para el campo, impulsada por el Estado, y exigen que se regrese al esquema de retenciones previo al 11 de Marzo. Por el otro, los defensores de la aplicación del impuesto, consideran que es un gravamen que permitirá redistribuir mejor la riqueza en Argentina.
En este marco, miles de jóvenes argentinos tomaron posición y eligieron defender a alguno de los sectores involucrados. Politicargentina.com quiso profundizar en cual era la importancia de la participación juvenil en los asuntos políticos y en porque, muchos de estos jóvenes, comparten un rechazo generalizado y prefieren mantenerse al margen del espacio público. Para eso, buscó representantes provenientes de distintos ámbitos de la sociedad y se los consultó para ver que opinaban respecto a esta cuestión.
Pacho O´DonnellMédico y escritor
“Existe una suerte de selección darwiniana por la que, quienes entran en política, son aquellos que en general, ya están dispuestos a respetar las pautas arbitrarias y corruptas que predominan en esta esfera. En cambio, a los que podrían aportar valores, les cuesta mucho entrar y cuando entran, usualmente, son rechazados. Ese es un problema muy grave porque la crisis de representación política ha llegado a un extremo que de alguna manera debe ser resuelto.”
María José LubertinoPresidente del Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo
“Hay muchos jóvenes que se involucran en política de forma alternativa; militando en asuntos que tienen que ver con la educación pública, con los derechos humanos, cuestiones medio ambientales o también trabajando en causas sociales y vecinales. Quienes estamos luchando para que la política se encargue de los problemas de la gente, precisamos de la incorporación de los jóvenes, no para que sean representados por nosotros, sino para que ellos mismos ocupen los lugares de representación.”
Torcuato Di TellaSociólogo
“La juventud presenta una desilusión al ver que los políticos tienen tantos puntos débiles. Por otro lado, creo que no tienen mucha formación política y no son quienes deben dar el liderazgo en cuanto a la renovación política; no visualizo demasiado a los jóvenes como la reserva de pureza. Sin embargo, su participación es importante como una de las partes de la sociedad.”
Carlos Heller Presidente del Banco Credicoop
“El tema central pasa por revalorizar el rol de la política, ya que ha habido y existe una acción permanente para desacreditar su importancia. Si quienes hacen la política no son buenos, lo que hay que hacer es cambiarlos, ocupar el lugar, pero no se puede prescindir de ella. Quedarse al margen, dejando que lo hagan otros, creo que es un grave error. En realidad, esa concepción de los llamados a-políticos, es una de las más perversas formas de hacer política a favor de que las cosas no cambien.”
2 comentarios:
Muy buena la nota, pero no entiendo como es esto nuevo de politicargentina. Son periodiostas? que onda?...igualmente los felicito esta muy bueno lo que hacen
la poca participación de los jóvenes en la política se debe a muchos factores.. bueno, vos en la uba lo verás.
yo tengo a un montón de compañeros que estudian conmigo ciencia política y uno supone que les interesa todo lo que está pasando en el país y en el mundo, y no es así en lo absoluto..
buen blog, señor
lo veré por los pasillos y los baños de mujeres de tea ("lo pegaron unos amigos", sí claro)
besos!
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